¿Cuándo debo realizarlo?

Una vez al mes, a ser posible después de la menstruación. Antes y durante la menstruación, los estrógenos se encargan de que las mamas se encuentren hinchadas, sensibles, dolorosas y con algún que otro cambio en la textura de las mismas.

En la menopausia, se recomienda elegir un día fijo al mes para realizarlo. 

¿Cómo se realiza?

Para realizar la autoexploración mamaria sólo se necesita un espejo y nuestras manos.

PASO 1. Ponte frente al espejo, de pie. Con los hombros rectos y los brazos pegados al cuerpo, mírate las mamas.  Observa si hay algún bulto, rojez o hundimiento tanto en la piel como en los pezones.  ¡Ojo! El cuerpo humano no es simétrico, es perfectamente normal si una mama es mayor que otra.

PASO 2. Seguimos observando. Colócate en la “pose del superhéroe”, con los brazos en jarra sobre tu cintura. Revisa que no existan deformaciones ni inflamaciones visibles.

PASO 3. Entrelaza tus manos y ponlas detrás de la cabeza, como si fueras a hacer una flexión de pie. Observa el contorno inferior de las mamas, deben ser uniformes y elevarse de una manera similar. 

PASO 4. Ha llegado el momento de palpar, sigue de pie. Utiliza la mano contraria a la mama que vas a explorar, la mano correspondiente a la mama va en la cabeza. Con las yemas de los dedos y con movimientos circulares, presiona suavemente desde la parte externa hasta el pezón. Luego haz lo mismo con la otra mama. ¡No te olvides de los huecos axilares! Es el escondite ideal para los ganglios inflamados. Se recomienda seguir algún tipo de patrón para asegurarte de cubrir la mama entera, desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen y desde la axila hasta el escote.

PASO 5. Realiza la exploración acostada. Túmbate boca arriba con una almohada bajo el hombro de la mama que vas a palpar. Sigue el mismo patrón que la palpación en bipedastación. Como norma genberal, en esta posición es más fácil localizar los posible bultos.

PASO 6. Toma el pezón y comprímelo suavemente. Cualquier salida de líquido (transparente, lechoso, amarillento o sangre) es motivo para acudir al médico.

Recuerda que…

  • NO debe ser dolorosa
  • NO son normales los cambios de coloración o textura de la piel
  • NO debe haber ninguna secreción por parte del pezón
  • NO todos los bultos o hundimientos son cáncer.

 

Redacción: Sara Arévalo Ramos, Enfermera - Heroízate